Potencial genético, no gordura
Dr. Ramón Gorosito*. 2004. Rev.
Braford, 20(52):52-54.
*Master Nutrición Animal, Cornell
University, EEUU.
www.produccion-animal.com.ar
Introducción
Pautas a tener en cuenta a la hora de armar un programa de
alimentación de toros desde el nacimiento para
evitar caer en errores de manejo como la sobrealimentación
excesiva en los meses previos a la venta.
Lograr que un toro manifieste todo
su potencial genético depende muy especialmente de "un correcto
manejo de su alimentación". Con esto quiero significar que
independientemente del tipo de dieta que se utilice se deberán
respetar ciertas pautas nutricionales y de manejo para lograr el
objetivo final buscado. No basta asumir que se está racionando a
los toros sino el tener muy claro con qué, cuándo, cuánto y cómo
se lo está haciendo.
Uno de los errores serios más
comunes que sigo observando es la oferta de altos niveles de
suplementación los meses previos al remate, exposición o venta,
buscando terminar de engrasar al toro en cuatro o cinco meses.
En general se piensa que los kilos que no se metieran antes se
cargaran fácilmente con 10 o mas kilos de ración en los meses
previos al remate o venta, y por otra parte, si siempre
se lo manejo así y los toros llegaron bien, ¿por qué cambiar?
Este tipo de razonamiento y manejo
tan común en muchas cabañas además de traer en muchos casos
problemas de distinto tipo (patas, hepáticos, testiculares,
etc.) que llevan al descarte de toros, tendría como principal
desventaja el hecho de que el toro ya esta "jugado" y lo único
que lograremos será cargarlo de grasa.
Por este tipo de manejo, suelen
ser comunes también los reclamos de toros que luego no trabajan
bien a pesar de que se los veía saludables al momento de su
venta. En este caso se debe tener muy presente que muchos
cuadros de acidosis por sobreoferta de ración, llevan a
problemas hepáticos y testiculares que recién se manifiestan
después de meses de ocurrido el problema, desconcertando al
comprador y veterinario al analizar la dieta puntual de estos
toros. Seria pues aconsejable buscar el uso más eficiente
posible de la suplementación, no solo para disminuir costos sino
también para lograr toros saludables que expresen todo su
potencial de desarrollo. Por esto siempre sugiero el comenzar a
hacer un toro desde el vientre de su madre usando poca
suplementación, correctamente distribuida durante los dos años
necesarios para lograrlo.
EMPEZAR POR LAS MADRES
Durante los primeros meses de vida
el ternero depende exclusivamente de la leche aportada por su
madre. La producción diaria de leche de las vacas dependerá de
su habilidad materna y de la alimentación pre y posparto de las
mismas.
Condición de la madre: Un
buen estado corporal al parto permitirá a las vacas movilizar
reservas grasas para convertirlas en leche y alcanzar un alto
pico de producción, mientras que una correcta alimentación
posparto será clave para lograr una aceptable persistencia en la
producción de leche. De esta manera estaremos asegurando al
ternero un alimento de excelente calidad durante varios meses.
No obstante debo señalar que a diferencia de lo que ocurre en
vacas de tambo, donde la producción de leche es máxima hasta el
4º o 5º mes posparto, en vacas de carne la mayor producción de
leche ocurre dentro de los 2 o 3 primeros meses de lactancia,
cayendo luego en forma importante.
Suplementación del ternero:
Desde el nacimiento hasta el destete los requerimientos
nutricionales del ternero en proteína y energía crecerán mucha
más allá de la capacidad de la mayoría de las vacas de cubrir
esas necesidades. En una primera etapa se puede asumir que en
base a una producción de 5-6 litros de leche los requerimientos
del ternero estarán cubiertos, pero la necesidad de alimentos
sólidos de calidad, se tornará crítica con el tiempo.
Creep-grazing o feeding: Se
deberá tener muy presente al considerar la oferta de voluminosos
(pastura, henos y/o silajes) la calidad de los mismos. Con una
limitada capacidad de consumo por el pequeño tamaño de los
preestómagos (rumen, redecilla y librillo), en ciertos casos se
podría considerar las ventajas de implementar un sistema creep-grazing
o creep-feeding. Con el primero se busca darle la opción al
ternero de seleccionar los pastos más tiernos de mayor calidad
antes de que éstos sean consumidos por las madres. En el creep-feeding
estaremos ofertando alimentos concentrados sólo a los terneros a
través de jaulas-tolvas en los lotes de pastoreo, comenzando
generalmente a los 35-40 días de vida de los terneros y
prolongándose según necesidad, hasta los 60 días posdestete.
En conclusión, durante la etapa de
los terneros al pie de sus madres será de importancia evaluar la
habilidad materna de las vacas, analizar la calidad de alimentos
sobre las que se encuentran
paradas esta unidad vaca-ternero y en consecuencia tomar las
medidas necesarias, considerando los altos requerimientos
nutricionales del ternero y el pequeño tamaño de su rumen.
A PARTIR DEL DESTETE
Si bien la edad del destete es
algo particular de cada cabaña, lo importante es ajustar el
manejo de la suplementación a partir de los 6 a 8 meses de edad
en función del futuro esquema de alimentación que recibirán los
toritos. En todos los casos se deberán respetar las curvas de
crecimiento buscando el mayor desarrollo óseo y muscular en la
etapa de recría.
En nuestro país, los sistemas de
producción de toros son muy diversos: a campo, en boxes, feedlot
y ciertas variantes como recría a campo y terminación en
encierre. Por lo tanto, los planteos de alimentación son tan
variables como los sistemas y dentro de éstos, cada cabaña en
particular. No es mi propósito analizar la conveniencia de uno u
otro sistema sino dar pautas generales de manejo de alimentación
que puedan aplicarse a los mismos.
En todos los casos se deberá
considerar, como se dijo, la necesidad de depender de materiales
de alta calidad (voluminosos o concentrados) hasta tanto el
animal haya alcanzado el máximo desarrollo de sus pre-estómagos
y a partir de allí si fuesen toros a campo considerar la
"necesidad puntual"
de la suplementación.
Estas necesidades pueden ser por
ejemplo, en el primer invierno buscando una suplementación con
porcentajes bajos (0,3-0,5 % del Peso Vivo) maximizar la
eficiencia de digestión del forraje base, o en el primer verano,
buscando maximizar el consumo ante caídas en la ingesta de
pastos fibrosos. Será clave en este tipo de planteos pastoriles
conocer las ventajas e inconvenientes de los distintos forrajes
a lo largo del año, horarios de oferta, consumos buscados, etc.
Así, por ejemplo, se deberá considerar el excesivo aporte de
proteína de los forrajes, bajo aporte de energía, fibra y
minerales críticos en otoño-invierno, además del alto porcentaje
de agua, lo que limita notablemente el consumo.
El balanceo de la dieta a través
del uso del heno, ración o pastoreos alternativos entre otras
opciones será clave para lograr ganancias de peso interesantes
durante este período.
Otoño-invierno: El uso de
distinto tipo de granos húmedos (maíz, sorgo, cebada, trigo)
estarán particularmente indicados en planteos de suplementación
a campo durante esta época, ya que estos granos aportarán
fuentes de energía de alta degradabilidad a nivel rumen,
acompañando en forma sincrónica la digestión de las fuentes
proteicas aportadas por el pasto, lográndose de esta manera un
uso altamente eficiente de ambos recursos. El silo de maíz en
este sentido también será un complemento ideal para pastoreos
entre marzo y septiembre.
Verano: Quizás la más
crítica. Durante esos meses, las ganancias de peso a campo
suelen ser las más bajas, estando esto asociado a factores del
medio y a la calidad de los forrajes. Las altas temperaturas y
los insectos deprimen notablemente el consumo de forrajes.
Estos, por otra parte, son muy altos en fibra la cual al
dirigirse 1ibera más calor y permanece más tiempo en el rumen
limitando seriamente el consumo animal.
Mucho de lo ganado puede perderse
o bien "estancarse" en el verano y esto es particularmente grave
ya que nos obligará a sobrealimentar a los toros en los meses
previos al remate para compensar los bajos aumentos de peso el
verano. Esta sobrealimentación llevara entonces a producir toros
poco saludables con un alto costo. Horarios de pastoreo, tipos
de forrajes, suplementación, sombras, control de insectos, son
factores claves a considerar para lograr buenas ganancias de
peso durante el verano.
En alimentación a corral: En
aquellos basados en silaje de maíz en otoño-invierno, las
limitantes no suelen ser la energía o la fibra sino generalmente
las proteínas, vitaminas y minerales. Los suplementos a usar en
este caso pueden ser diversos, tales como verdeos o pasturas de
corte, henos de alfalfa, afrechillo de trigo, pellets proteicos,
semilla de algodón etc. Se deberá ajustar, al igual que en otros
planteos de alimentación, la relación concentrado-voluminoso en
función de la ganancia de peso buscada. La inclusión de aditivos
tales como antiácidos, buffers, ionóforos, etc. se deberán
considerar también en cada caso en particular.
NuEvAs TENDENCIAS
Un análisis más pulido de los
costos ha llevado a muchos cabañeros a replantear sus sistemas
de producción de toros. Hoy es común encontrar planteos más
intensivos con una mayor participación de silo de maíz y grano
húmedo en su alimentación.
La simplicidad en el manejo
comparado con el manejo a campo, menor superficie asignada a la
actividad y menores costos, suelen ser factores claves que
inclinan a optar por sistemas más intensivos en animales que
tienen un valor agregado y precios de venta bien distintos a un
novillo. Existe además una mayor tendencia a comenzar a
alimentar mejor a los toritos desde abajo, si bien muchas
cabañas siguen con su manejo tradicional de sobrealimentar
excesivamente en los meses previos a la venta. Lo que no ha
variado es la excesiva gordura que presentan muchos toros a la
venta. Este manejo resulta en gastos innecesarios para el
cabañero y problemas para el comprador.
En este sentido sería muy útil que
existiera una mejor comunicación entre ambas partes, mostrando
el cabañero como maneja la cría, recría y terminación de sus
toros sin que sea necesario caer en engrasamientos excesivos que
dejan tranquilos a ambos al momento del negocio, pero que en el
fondo los dejará a ambos preocupados también sobre cómo
realmente trabajará ese reproductor.
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