El parto en el bovino
Dr. Bruno Rutter.
Resumen
El parto es el momento de mayores cambios y
adaptaciones para el animal. El recién nacido está expuesto a un gran número de
estímulos externos, los pulmones deben expandirse para ser funcionales y la
circulación convertirse de fetal a adulta. En esta interesante revisión acerca
de la neonatología bovina, se tratan los puntos más importantes a tener en
cuenta.
Palabras clave: Vaca, ternero, feto,
gestación, neonato, parto, oxígeno, hipoxia, pujos, acidosis, ácido láctico,
anaerobiosis, obstetricia, estado vital, calostro.
Introducción
El parto es el momento de mayores cambios y
adaptaciones en el animal; hasta ese momento dependía de la placenta para
respirar, alimentarse y excretar, los pulmones se deben expandir para ser
funcionales y la circulación convertirse de fetal a adulta. El recién nacido es
expuesto a un gran número de estímulos externos a los que debe adaptarse y
correlacionarse.
Oxigenación fetal
durante el parto
Los gases en sangre fetal permanecen estables
durante el final de la gestación. Fluctuaciones de pO2 fetal están asociadas a
actividad uterina. Durante el parto se producen fuertes contracciones uterinas,
debido a ello se podría esperar un efecto más pronunciado sobre los gases en
sangre. En fetos ovinos, sin embargo, no hay cambios 15 minutos antes de parto
en pH pO2 y pCO2. Los niveles en sangre de ácido láctico son significativamente
más altos una hora antes del parto, indicando que una leve acidosis se ha
desarrollado. Lo mismo sucede en el pH sanguíneo y en los gases en los fetos
bovinos que permanecen estables durante los 5 minutos antes del parto y no hay
modificaciones en el pO2 tomado de la arteria o vena umbilical durante la
contracción uterina, a menos que esté asociada a una contracción abdominal.
Durante el parto normal un feto tiene un pH
sanguíneo que cae de 7,35 a
7,21 durante los últimos 75 minutos aunque el pH y pO2 antes permanecieron
estables. El pO2 sanguíneo en fetos tomado durante las contracciones es menor
15 - 18 mm.Hg
que el tomado entre contracciones 21-23 mmHg.
En partos normales el feto puede compensar estos
períodos transitorios de hipoxia asociados al trabajo del parto (contracciones)
que preceden al parto entre 8 a
12 horas. Por lo tanto, la acidosis respiratoria y metabólica resultante de una
asfixia mediana no se ve usualmente hasta la última hora antes del parto. Estos
cambios compensatorios incluyen disminución de movimientos de miembros y
cuerpo, disminución del consumo de oxígeno, cambios cardiovasculares con
redistribución del rendimiento cardíaco hacia cerebro y corazón, disminuyendo en
la masa muscular de miembros posteriores y más eficiente extracción de oxígeno
por parte de los tejidos.
Un aumento en pO2 en sangre a continuación del
inicio de la respiración aumenta el flujo periférico de sangre y el ácido
láctico, que había aumentado en la masa muscular debido al metabolismo
anaeróbico, es liberado a la circulación. Por lo tanto, en partos normales un
período de acidosis metabólica debe esperarse en todos los recién nacidos. Una
caída del pH de sangre y un aumento del ácido láctico durante los primeros 15
minutos de vida es frecuente en ovejas, cerdos y terneros.
El ternero durante
el parto
Durante el parto las contracciones uterinas y
durante y al final del período de expulsión, al mismo tiempo las contracciones
de los músculos abdominales, influencian al feto intra útero. En los casos de
distocia, el efecto de los procedimientos obstétricos y la posible medicación
de la madre deben ser tomados en cuenta.
El efecto de la
contracción uterina durante el parto
Una contracción uterina durante el parto trae como
consecuencia una disminución del flujo sanguíneo del útero, produciendo un
corto período de hipoxia en el feto. El feto reacciona a esta hipoxia con una
disminución temporal de la frecuencia cardiaca (llamada desaceleración de la
frecuencia cardiaca) con una rápida recuperación de la frecuencia cardiaca
normal después de la contracción uterina.
Las contracciones uterinas también causan un efecto
directo sobre el feto aumentando la presión en el feto y los vasos sanguíneos
placentarios, principalmente cambia la presión sanguínea fetal. La
desaceleración de la frecuencia cardiaca fetal ocurre a través de un reflejo
vagal, lo cual explica su carácter corto y abrupto.
Con el aumento de la hipoxia y la acidosis comienza
la glucólisis anaeróbica y termina con la acidosis metabólica con producción de
lactatos. En esta situación el feto es capaz de redistribuir el flujo
sanguíneo: el flujo en músculos, intestino, hígado riñón y bazo disminuye a
favor del flujo en cerebro, corazón, adrenales y placenta. A través de esta
redistribución el feto trata de mantener una provisión suficiente de oxígeno
hacia órganos vitales. Sin embargo en los órganos en los cuales ha disminuido
el flujo sanguíneo son más dependientes de metabolismo anaeróbico y producen
más lactato.
El aumento de la hipoxia y la acidosis influencian
en las características de la frecuencia cardiaca. Aparte de un aumento en la
frecuencia cardiaca basal, la recuperación en el período de desaceleración toma
más tiempo. Eventualmente la llamada desaceleración tardía puede ocurrir. En
esta situación la desaceleración continúa después de finalizada la contracción
uterina y en casos severos una nueva contracción comienza en la fase de
recuperadora de desaceleración.
Efecto de los
procedimientos obstétricos
Un procedimiento obstétrico aumenta los niveles
plasmáticos de oxitocina en la vaca, lo cual provoca contracciones uterinas más
frecuentes y más fuertes. Además, la vaca comienza con pujos; por lo tanto
manipulaciones obstétricas de corta duración causan efectos comparables a una
contracción uterina espontánea normal. Sin embargo, este efecto puede ser un
poco fuerte e influenciar el estado vital de ternero. En general, después de un
periodo corto de manipulación, el ternero es capaz de recuperar en un tiempo
breve la frecuencia cardiaca.
Una situación completamente diferente sucede en
manipulaciones obstétricas largas (correcciones de actitudes anormales
dificultosas) o cuando al feto se aplican tracciones; a medida que aumenta la
frecuencia de las contracciones el período de recuperación del feto es más
corto y a veces está ausente. Durante maniobras largas y duraderas la
frecuencia cardiaca fetal puede caer a niveles muy bajos (50 – 70 latidos
minuto). Este baja frecuencia causa una disminución en el flujo sanguíneo en
feto y placenta, concurrentemente a las fuertes contracciones uterinas el flujo
sanguíneo uterino también disminuye. Estos cambios dan un aumento agudo de la
hipoxia y la hipercapnia en el feto. El feto desarrolla una acidosis
respiratoria y comienza con el metabolismo anaeróbico. Cuando esto ocurre por
períodos prolongados se produce la redistribución del flujo sanguíneo en el
feto.
La aplicación en el feto de tracción provoca al
mismo tiempo un estrés considerable, como se observa por el importante aumento
en la concentración de noradrenalina en el ternero recién nacido; en estos
casos la posibilidad que exista acidosis metabólica complica la situación.
En conclusión, las manipulaciones obstétricas tienen
un efecto negativo sobre el feto. Durante la exploración obstétrica el
veterinario debe siempre estar atento a esto y debe determinar la condición del
feto antes de hacer manipulaciones y extracción por vía vagina; si la respuesta
es no, deberá seleccionar otro método de ayuda al parto.
Efecto de la
medicación de la madre
La medicación de la madre influencia al feto. Por
ejemplo, la Xilacina administrada a la vaca influencia la frecuencia cardiaca
en el feto equino. En casos de distres fetal tiene un efecto negativo sobre el
mismo.
Durante el parto se usan frecuentemente relajantes
uterinos, las indicaciones para la utilización de los mismos son:
t
Posponer el parto hasta obtener ayuda o mejores
circunstancias.
t
Facilitar maniobras obstétricas, correcciones de
actitudes o posiciones
t
En caso de distres fetal, supresión de las
contracciones uterinas que ayudan previniendo el deterioro de la condición
fetal.
En obstetricia humana cuando se suprime la
actividad uterina la condición fetal mejora; en veterinaria no hay
publicaciones que informen claramente que esto suceda, pero datos
experimentales indican que una relajación uterina en la vaca tiene un efecto
beneficioso hacia el feto.
En un estudio (Jonker 1991 Vet.Rec.129;423-426)
hecho sobre el clenbuterol durante la fase de expulsión del parto, se analizó
el efecto de la actividad uterina sobre la frecuencia cardiaca del feto.
Encontró una disminución significativa en la amplitud y frecuencia de las
contracciones uterinas durante una hora y media después de la administración de
clenbuterol a la vaca (0,3 mg). No observó efectos secundarios respecto a la
frecuencia cardiaca del feto; por lo tanto concluye que la relajación uterina
durante el parto tiene un posible efecto benéfico.
Evaluación del
estado vital intrauterino del ternero
1.- Signos de vida
del ternero en presentación anterior:
t
Reflejo interdigital: se produce por un fuerte
pellizcamiento en la región interdigital entre las pezuñas. Cuando es
estimulado durante un tiempo, un ternero vigoroso retira inmediatamente el
miembro, se registra como +; un reflejo lento o anormal es +/-; y un reflejo
negativo - se produce cuando no hay respuesta. Cuando no estamos seguros, se
debe repetir en el otro miembro. Los reflejos +/- o el - no son definitivos,
hay que evaluar otros reflejos.
t
Reflejo de deglución: se estimula aplicando
presión sobre la base de la lengua. Un ternero vigoroso usualmente reacciona
inmediatamente deglutiendo o haciendo movimientos de mamado. Una leve reacción
puede indicar hipoxia y o seria acidosis. Los movimientos masticatorios son
signo de agonía.
t
Reflejo ocular: ejerciendo suave presión sobre
los ojos, se siente como una vibración de los ojos o como un movimiento de los
párpados. Este reflejo puede ser positivo aún con un ternero en acidosis seria.
t
Estos reflejos son de valor diagnóstico cuando
obtenemos una respuesta positiva, el ternero está vivo; mientras que una
respuesta negativa no significa que el ternero esté muerto.
t
Reflejo cardíaco: se palpa preferentemente con
la punta de los dedos sobre la parrilla costal izquierda presionando con el
pulgar desde la derecha. En terneros con músculos muy desarrollados se hace más
difícil encontrarlo.
t
La frecuencia cardiaca normal intra uterina va
de 70 a
120 pulsaciones por minuto. Decae entre 40 a 60 pulsaciones /minuto durante la
contracción uterina. El estado hipóxico de la madre o una pobre condición del
ternero pueden causar una caída profunda en el latido cardíaco durante la
contracción uterina. Un ternero con buena condición o con un grado leve de
hipoxia puede causar un aumento de la frecuencia cardiaca. Un pulso irregular
con latidos cardíacos que fluctúan en períodos de más de 10 segundos es un
signo desfavorable.
2.- Signos de vida
del ternero en presentación posterior:
t
Reflejo podal: corresponden las mismas
consideraciones que en presentación anterior.
t
Reflejo anal: constricción del esfínter anal
cuando se introduce un dedo; no es un reflejo de gran valor diagnóstico, puede
ser negativo en terneros vigorosos.
t
Palpación del cordón umbilical: evaluar las
pulsaciones y tensión de los vasos por suave presión digital sobre el cordón.
Tener cuidado en este examen , pues tirar del cordón umbilical da como reflejo
una contracción de los vasos, los cuales disminuyen el flujo de la sangre y
consecuentemente la provisión de O2 al ternero.
Cambios cardio
pulmonares al nacimiento
El feto no es normalmente hipóxico al nacimiento,
con un cordón umbilical intacto. Como respuestas a la ruptura del cordón
umbilical ocurren cambios marcados que influencian:
t
CIRCULACIÓN FETAL
t
SATURACIÓN SISTÉMICA DE O2
t
BALANCE ÁCIDO-BASE
La función más crítica que el recién nacido debe
emprender es la iniciación de la respiración y la subsecuente oxigenación de su
sangre. Esto requiere por parte de los pulmones una aireación rápida para
combinar la función pulmonar de un sistema:
t
Alta presión y flujo lento con baja presión y
flujo rápido
Con la pérdida en la oxigenación en la sangre
umbilical que el feto necesita; aparece ASFIXIA, y los reflejos para iniciar la
primer bocanada respiratoria, los movimientos respiratorios y aumento de la
resistencia vascular periférica. El llenado pulmonar causa una resistencia
vascular pulmonar para caer a 1/5 del nivel observado en el útero, que mantenía
la perfusión del tejido alveolar y la oxigenación de la sangre del neonato.
En respuesta al incremento de la tensión en sangre
de O2, el Ductus arteriosus funcionalmente se cierra entre 4 a 5 minutos después del
nacimiento.
Cuando el retorno de la vena pulmonar alcanza
presión sanguínea suficiente en el atrio izquierdo, al contrario del shunt
derecho a izquierdo, el lumen del Foramen ovale es ocluido por una fina
membrana que está en estrecha cercanía al foramen; esto ocurre entre 5 a 20 minutos pos nacimiento.
El Ductus venosus se cierra entre 30 minutos hasta varias horas pos parto.
Subsecuentemente el hígado (parénquima) recibe el
volumen entero de la porta al contrario del 1/3 que recibía cuando el feto
estaba en el útero.
El cierre anatómico del Foramen ovale y el Ductus
arteriosus toman varias semanas.
La expansión de los pulmones en el recién nacido
también sirve para forzar fluidos fuera del tejido pulmonar. El espacio
potencial de aire en los alvéolos y en el árbol traquiobronquial en la vida
uterina están normalmente distendidos con fluido secretado activamente por el
tejido pulmonar. Este líquido alveolar es una substancia única elaborada por
los pulmones fetales y es simplemente un ultrafiltrado, no una mezcla de
ultrafiltrado y líquido amniótico. En el cordero es de 30 ml/Kg.p.v. y la
secreción ocurre entre 3 a
4 ml/kg/hora.
La distensión pulmonar se mantiene como resultado
del esfínter laríngeo. En condiciones normales la laringe se abre
periódicamente para liberar fluidos al amnios. El líquido amniótico no entra
normalmente a la tráquea, por lo tanto la aspiración de líquido amniótico u
otro material (meconio) dentro de la tráquea y pulmones debe considerarse
anormal.
Parte del fluido en el árbol traqueobronquial es
evacuado a través de la tráquea en el parto espontáneo, la mayoría es absorbido
a través de las paredes alveolares en los primeros estadios de ventilación
pulmonar. La rapidez de absorción por los pulmones del fluido es óptima, con
una presión torácica entre 35 a
40 cm de
H2O. El fluido desaparece del espacio alveolar hacia el intersticio en minutos,
la eliminación completa del fluido del intersticio pulmonar toma una 4 a 6 horas. El fluido que una
vez ocupó los alvéolos es reemplazado por aire durante la respiración. Durante
la exhalación los pulmones se desinflan sólo parcialmente; un volumen residual
de aire se retiene, luego la nueva inspiración con menor presión. El volumen
residual de aire es retenido como resultado del surfactante, un fosfolípido
secretado dentro de los alvéolos por los neumocitos Tipo II. El surfactante
altera la tensión superficial de una capa fina de fluido en toda la superficie
alveolar impidiendo la clausura de los alvéolos.
Evaluación del
estado vital del ternero neonatal
Por regla general se examinan los signos vitales
entre los 2 y los 10 minutos de nacido, ellos son:
1.- Respiración: antes de los dos minutos la
respiración comenzó, cuando esto no ha ocurrido uno debe tratar de inducirlo.
Es importante determinar el tipo de respiración:
Tóraco-abdominal: una respiración profunda tóraco-abdominal
apunta más a una acidosis respiratoria debido a un excesivo acúmulo de CO2 que
debe ser eliminado; con una estimulación respiratoria se equilibra esa
acidosis.
Abdominal: una respiración superficial abdominal apunta hacia una
acidosis metabólica, puesto que los músculos respiratorios paran su actividad y
funcionamiento en forma rápida, por lo tanto la respiración se hace a través
del diafragma; es una situación grave no fácil de revertir.
2.- Reflejos podales: los reflejos podales tienen
el mismo valor que lo expresado anteriormente; el reflejo de los miembros
posteriores desaparece antes que el de los miembros anteriores. Reflejos
negativos hacen pensar en acidosis metabólica con acumulo de ácido láctico en
los músculos.
3.- Presión sanguínea en la vena yugular: poniendo
un dedo en la misma y tratando de evaluar el tiempo de llenado. Durante el
proceso de seria acidosis metabólica el llenado es muy lento con un pronóstico
desfavorable.
Los problemas que
surgen en esta etapa son:
Traumas del recién
nacido:
La etiología es derivada de un manejo inapropiado
del parto, por fuerzas de extracción excesivas. Sin embargo no pueden
descartarse la posibilidad de traumas espontáneos.
Lesiones de columna vertebral: frecuente es
la separación de las diáfisis de los cuerpos vertebrales de las vértebras de la
región toraco-lumbar; esto lleva a un sobre estiramiento del raquis con
parálisis posterior.
Fractura mandibular: producida por tracción
de la lazada mandibular, ya sea para corrección de actitudes defectuosas de
cabeza o como tercer punto de apoyo en la tracción forzada.
Fracturas de costillas y o de miembros: las
primeras se producen en su unión con las vértebras o con el esternón, desde ya
es originado por tracciones forzadas, en caso de perforación de bordes óseos
hacia la cavidad torácica puede producirse hemorragias, pneumotórax. Las
fracturas de miembros pueden producirse por mala utilización de los elementos
para tracción (cadenas o sogas) o por excesos de fuerzas (fracturas o
exarticulaciones).
Acidosis metabólica:
Durante el parto, como consecuencia del aumento de
la frecuencia y fuerza de las contracciones uterinas el flujo sanguíneo
disminuye, reduciendo el intercambio gaseoso en la placenta. Esto ocurre más
seriamente en la última fase de la expulsión cuando el ternero entra en el
canal del parto. Las contracciones uterinas son extra estimuladas por
contracciones isotónicas de la parte no ocupada del útero y pueden
incrementarse considerablemente. La acidosis puede llegar hasta hipoxia, en
esencia, si la provisión de O2 al ternero es inadecuada el producto final es
una glucólisis anaeróbica con producción de ácido láctico y pirúvico. Estos
ácidos pueden ser neutralizados por varios sistemas buffer del organismo, pero
cuando se convierten en saturados, sucede un estado de acidosis metabólica
progresiva.
Si sucede una caída del pH en los tejidos y no es
socorrida, las enzimas vitales y las funciones de transporte de membrana fallan
y las células mueren. Además ocurre una centralización de la circulación,
permitiendo al corazón y al cerebro ser provistos hasta que sea posible de O2
contenido en la sangre, lo cual se hace a expensas de los tejidos y órganos
periféricos, particularmente los músculos. La acumulación de ácido láctico
ocurre primero en los músculos, especialmente en los músculos de los miembros
posteriores que decrece su reactividad. Varios factores, como cansancio o
excitación de la madre, desprendimiento prematuro de la placenta, problemas
circulatorios, juegan un rol importante en el feto.
Prevención
Para prevenir traumas en un ternero neonatal es
necesario hacer un buen diagnóstico antes de comenzar la ayuda al parto y no
ejercer una tracción exagerada. Para prevenir la acidosis es más complicado, a
veces el obstetra se encuentra con un ternero que sufre algún grado de
acidosis; hay muchos factores que contribuyen a la génesis de la acidosis, así
como alguno de estos factores pueden ser prevenidos, otros no. Por ejemplo, el
desprendimiento de placenta es difícil prevenirlo por terapia, es un proceso
lento pero seguro que se produce; hay posibilidades de demorarlo y así demorar
el empeoramiento del ternero (aplicación de relajantes uterinos).
Después de la ruptura del saco amniótico y cuando
los líquidos han sido evacuados, el útero se contrae y comienza su involución;
el flujo sanguíneo a través del útero y por lo tanto la oxigenación del ternero
disminuyen lentamente y se desarrolla acidosis. El proceso de empeoramiento va
más rápido, cuando el ternero entra en el canal pelviano y más cuando hay
estiramientos y demoras. Durante esta situación el ternero puede empeorar muy
rápidamente y el pH disminuye, con un peligro inminente de muerte.
Una evaluación del ternero durante el parto permite
diagnosticar una determinada situación que puede o no ser corregida. En caso de
encontrarse con un ternero recién nacido también es oportuno hacer evaluación
de las condiciones del mismo que nos permitirá el diagnóstico y las
posibilidades de tratamiento.
Terneros recién nacidos que no mejoran rápidamente
y presentan una buena respiración, sufren una fuerte complicación metabólica;
está indicado la aplicación inmediata por vía endovenosa de una solución de
bicarbonato de sodio (NaHCO3). Antes de esta terapia es necesario proveer una
buena ventilación pulmonar debido a que el NaHCO3 es excretado como CO2 por vía
pulmonar. Por esta razón en terneros recién nacidos con acidosis respiratoria
primaria está contraindicado el tratamiento con solución buferada. Por lo tanto,
es muy importante determinar entre una severa acidosis respiratoria y severa
acidosis metabólica.
Signos clínicos de
acidosis respiratoria severa
t
Frecuencia cardiaca al inicio es alta y fuerte,
después es lenta.
t
Respiración comienza rápidamente y es costo -
abdominal, sólo en casos severos la respiración no comienza.
t
Llenado yugular es normal.
t
Mucosas son cianóticas
t
Reflejo interdigital está presente
t
Tono y actividad muscular presente.
Estos signos pueden ser explicados en parte por la
naturaleza aguda de la hipoxia. Si no sucede una mejoría los signos clínicos
pueden empeorar y se parecerán a los de la acidosis metabólica.
Signos clínicos de
acidosis metabólica severa
t
Frecuencia cardiaca baja.
t
Respiración lenta, irregular abdominal.
t
Llenado yugular lento.
t
Mucosas pálidas.
t
Reflejo interdigital ausente.
t
Tono y actividad muscular baja.
t
Posición esternal muy demorada.
Cuando persiste por un largo período una severa
acidosis metabólica, el ternero puede morir lentamente en minutos o en horas.
El aumento de la producción de ácido láctico y la concurrente disminución de
los valores pH, causan un daño celular en varios órganos (cerebro e intestino).
La redistribución, que ocurre en esta situación, agrava el daño celular.
Terneros que sobreviven a cuadros de acidosis metabólica, se mueven con
dificultad por una degeneración muscular en los cuartos traseros. Sufren
frecuentemente de diarrea por degeneración del epitelio intestinal; son
terneros que necesitan mayores cuidados y medicación, aún así pueden morir en
períodos posteriores al parto, causando perdidas económicas adicionales.
En general la cantidad de NaHCO3 al 4,2 % que es
necesario aplicar esta entre 500
a 750 ml, por vía endovenosa lenta. La vía oral no está
indicada pues interfiere con la absorción de las inmunoglobulinas del calostro.
Cuidados pos
natales
1.- Líquido amniótico
en faringe, laringe y tráquea:
Colgar el feto por los miembros posteriores sin que
la cabeza toque el piso. A veces se eliminan por boca y nariz fluidos.
El volumen a veces es grande, cuidado puede ser de origen estomacal; el
procedimiento es dramático y el ternero a veces termina aturdido cuando se lo
mantiene mucho tiempo cabeza abajo.
2.- Secado del
ternero:
El ternero mojado es susceptible a enfriarse, dependiendo
de la temperatura ambiente y sobre todo de la velocidad del viento, siempre aún
en verano el hecho de estar mojado hace que pierda energía. Usando bolsas,
pasto seco y frotar el tórax. La mejor ayuda son los lamidos de la madre.
3.- Neonato con respiración
demorada o lenta:
Si en tres (3) minutos no hay respiración
espontánea la situación es grave.
La primer medida terapéutica en cualquier ternero
es optimizar la respiración a través de la permeabilidad de las vías aéreas. La
mejor forma para aplicar respiración artificial es poner el ternero en decúbito
lateral derecho y levantar la pared izquierda del tórax, seguida por
compresión. La técnica en la cual el aire es soplado a través de nariz o boca
no es eficiente pues el aire va generalmente al abomaso. Intubar y ventilar en
forma artificial sería el tratamiento más indicado y efectivo en respiración
demorada.
Hay gran variedad de estimulantes respiratorios que
pueden usarse:
t
Metrazol.
t
Dopram.
t
Cafeína.
4.- Desinfección
umbilical:
a.- Es más efectiva cuando se
aplica dentro de los 15 minutos después del nacimiento.
b.- Después de 8 horas es tiempo
perdido.
c.- Nunca debe ligarse el
ombligo.
d.- Métodos:
1.- Vaciar el ombligo
escurriéndolo.
2.- Abrir con dos pinzas la
membrana.
3.- Introducir dentro del mismo:
Tintura de iodo o cualquier
desinfectante que pueda momificar el ombligo, tiene que secar rápidamente.
5.- Calostro:
a.- El ternero debe tomar el 4 %
de su peso cada 8 horas , 8 % es lo mínimo que debe tomar en 24 horas.
b.- No hay registros de
sobredosis de calostro.
c.- Esta es la más grande
variable en salud del ternero en las primeras 24 horas hasta los 6 meses de
nacido.
d.- Funciones:
1.- Inmunoglobulinas.
2.- Laxante.
3.- Vitaminas liposolubles.
4.- Hierro.
5.- Alimento.
e.- Calostro congelado:
1.- bueno hasta un año
2.- se puede tomar de una vaca
vieja de su primer ordeñe.
El ternero nació:
¿Cómo sabemos si está bien?
En un ternero recién nacido debemos observar signos
que determinan si esta está en buen estado o si necesita ayuda.
Un ternero en buen estado:
Respiración: antes de los dos minutos la
respiración comenzó, cuando esto no ha ocurrido uno debe tratar de inducirlo,
respiración torácica.
Posición: antes de 15 minutos se coloca en
posición esternal, con la patas recogidas debajo del abdomen y las manos
flexionadas.
Reflejo de succión y deglución: antes de los
45 minutos estará de pie tratando de mamar sin problemas y tragando sin toser.
Un ternero
débil:
Respiración: tóraco abdominal.
Posición: se mantiene más de 30 minutos en
posición lateral, con algunos movimientos de pedaleo tratando de ponerse en
posición esternal.
Reflejo de succión y deglución: tarda mucho
en ponerse de pie, no siempre lo logra sin ayuda, trata de mamar pero le cuesta
tragar y se cansa con rapidez, tirándose al suelo.
Ternero muy débil:
Respiración: baja, lenta, abdominal, solo en
casos severos la respiración no se inicia.
Posición: se mantiene en posición lateral ,
con algunos pocos o ningún movimiento.
Miembros sin tono, no reaccionan al pellizcado del
espacio interdigital.
Reflejo de succión y deglución: el reflejo
de succión está disminuido o no está presente, el de deglución generalmente
está ausente.
Necropsia del
ternero muerto
La necropsia es la ayuda ideal para un diagnóstico
de muerte fetal. En caso de haber varios muertos es necesario hacer todas las
necropsias, así se pueden comparar los distintos cuadros, la severidad de las
lesiones en órganos involucrados en varios cadáveres.
Las lesiones más comunes para cada caso son:
Muerte perinatal:
Manchas generalizadas en los tejidos debido a
destrucción de hemoglobina. La hemoglobina mancha fluidos y serosas de las
cavidades. El edema subcutáneo está teñido por sangre; el hígado y las
suprarrenales están reblandecidas. No se encuentran trombos en las arterias
umbilicales.
Muerte natal:
Los terneros que sobreviven hasta la cercanía del
término y mueren durante el parto no tienen tinte colorado rojo en los tejidos
y no tienen trombos en la arteria umbilical. Esta muerte natal puede a su vez
sub clasificarse en temprana o tardía.
Temprana: muerte natal sin edema subcutáneo local o generalizado.
Varios grados de necrosis en la cortical renal.
Tardía: muerte natal con signos
positivos en corazón y/o en función pulmonar. Edemas localizados en cabeza,
miembros anteriores o periné. Hemorragia abdominal o ruptura hepática.
Muerte neonatal:
En esta se revelan signos de vida después del
parto. Trombos en la arteria umbilical. Pulmones aereados. Calostro en tracto
digestivo; también aquí podemos clasificarlo en temprana y tardía.
Temprana: muerte
por falla en adaptación, pulmones no están totalmente llenos de aire. No hay
calostro en intestino.
Tardía: muerte
posterior a un período de adaptación. Pulmones completamente llenos de aire;
calostro o leche en intestino.
Distocia:
Las lesiones causadas por traumas o hipoxia debido
a distocias incluye localizaciones subcutáneas, edema y hemorragias en la
porción del feto que se ha presentado primero. Cabeza y miembros anteriores.
Miembros posteriores y periné. Hemorragias subdurales o peridurales en las
meninges, cráneo o espina. Separaciones costocondrales. Hemorragias en
articulaciones de cadera. Ruptura hepática con hemorragias abdominales.
Estrés por frío:
Edema subcutáneo y hemorragias en la parte distal
de los miembros anteriores y posteriores. El edema es semejante al producido
por distocias con la diferencia que en este caso sucede en los cuatro miembros
acompañado por un edema subcutáneo en la región del esternón.
Septicemia a coli:
Terneros menores de 2 semanas y tienen petequias y
equímosis en las superficies serosas y aumenta el contenido en las
articulaciones es cual es turbio y contiene estrías de fibrina.
Diarrea neonatal:
Terneros que sucumben a enteritis virales o
colibacilosis; no tiene cambios específicos; deshidratación.
Salmonelosis:
Inflamación de la mucosa intestinal de catarral a
necrotico-hemorrágica. Materia fecal pútrida con contenido sanguíneo. El íleon
es el más afectado, pero la inflamación se puede extender al yeyuno y al colon.
Los ganglios mesentéricos son más largos y edematosos. Puede haber una leve
peritonitis fibrinosa y neumonía.
Enterotoxemia:
Esta es debido a Clostridium perfringens tipo C.
Accidentes:
Producidos por la madre, los
terneros exhiben lesiones agudas de trauma en abdomen o tórax que pueden causar
lesiones internas con o sin indicaciones externas. Los hallazgos de necropsias
incluyen fracturas de huesos, hemorragias internas debidas a rupturas de hígado
o bazo y laceraciones de pulmones.
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